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Entrevista con Diego Martín Velázquez Caballero, politólogo de la UAP
"La fuga de priistas impulsa la alternancia"
En el tricolor hay una tendencia a que vayan disminuyendo las consultas a la “base y plebiscitos” como mecanismos de selección de abanderados, “por considerarlos dañinos al partido, y en cambio se incrementan los candidatos de unidad".
2009-07-28•Entrevista
Diego Martín Velázquez Caballero, politólogo de la UAP. Foto: Esther Chelius El transfuguismo político, en especial el del PRI, está motivando la competitividad política, el realineamiento electoral y la alternancia municipal, sostuvo el politólogo de la UAP Diego Martín Velázquez Caballero.
En entrevista, el autor del estudio Elecciones y transfuguismo en la Mixteca Poblana 1989-2004, con el que obtuvo el doctorado en Historia y Estudios Regionales en la Universidad Veracruzana, explicó que el paso de priistas a otros partidos y viceversa está siendo una de las principales características de los políticos contemporáneos de todos los niveles, desde los regidores de un municipio rural pequeño, hasta quienes aspiran a ocupar Casa Puebla.
“Estamos en el escenario donde el próximo gobernador podría ser un expriista que milita en el PAN,” dijo al referirse al caso del senador Rafael Moreno Valle, “pero eso ocurre en todos los niveles como los aspirantes a diputados y presidentes municipales; en realidad nos gobiernan priistas de todos los partidos políticos”.
Una de las causas de la emigración de los priistas a otros partidos es el cuestionamiento y desacuerdo con los métodos de selección de candidatos a puestos de elección popular: “el realineamiento y el nivel de competitividad electoral, dependen del transfuguismo o grado de fragmentación que en sus elecciones internas obtenga el PRI, debido a que los diversos aspirantes a las candidaturas no se convencen de la limpieza de las elecciones internas y cuestionan la serie de fenómenos que suceden en dichos procesos, así como los favoritismos que nublan la supuesta democratización del partido.”
En su tesis añade que en el tricolor hay una tendencia a que vayan disminuyendo las consultas a la “base y plebiscitos” como mecanismos de selección de abanderados, “por considerarlos dañinos al partido, y en cambio se incrementan los candidatos de unidad, así como el uso de encuestas para designar candidatos; las rupturas continúan y se hacen permanentes”.
El transfuguismo es "un indicador de la movilidad política de la transición y del agotamiento de los canales, mecanismos y dispositivos que al PRI le permitían conservar el poder (...) significa la inoperancia del poder invisible representando por las prácticas oscuras del tapadismo y del dedazo, que beneficiaban a determinados sectores y personas.
"A su vez implica también el rescate de la disidencia, que ocultaban la disciplina, la recompensa y el castigo del sistema político para las personas y las regiones, y el alumbramiento del voto; que el antiguo régimen robaba mediante el fraude electoral.
"La ruptura del orden priista, sin embargo, también ha traído como consecuencia que muchos grupos estén más interesados en mantener su feudo político que en la renovación de su partido, lo que ha generado una mayor cantidad de deserciones.
"El transfuguismo, que constituye una salida saludable de un régimen decadente, también es utilizado por el Ejecutivo del estado cuando los miembros de su grupo político no obtienen las candidaturas; o bien los candidatos ganadores de los procesos internos del PRI no obedecen a sus intereses; la descomposición corporativa en Puebla fortaleció al titular del Poder Ejecutivo antes que debilitarlo,” indicó el politólogo.
"Los grupos priistas que se proponen alcanzar la gubernatura del estado, comienzan a generar y negociar los liderazgos locales, ya no con el propósito de fortalecer al PRI, sino con el de generar redes que los alimenten electoralmente cuando sea necesario competir.
"Las alianzas de las estructuras personales con los ‘ismos’ –marinismo, melquiadismo– contribuyen a la ruptura de comunidad y entre comunidades del mismo municipio, que difícilmente se reconciliarán en una candidatura común."
Los recientes triunfos del PRI, añadió Velázquez Caballero, “no son más que muestra de que importantes sectores de la sociedad fueron hábilmente cooptados por la clase política priista y el gobierno estatal, a través de un clientelismo corrupto y un tráfico de influencias que finalmente presentó un déficit presupuestal histórico, así como una vergonzante manipulación electoral, pero este modelo es cada vez menos efectivo”, ya que en realidad el número de votos del PRI va en descenso tanto en zonas urbanas como en el campo.
Empero, el statu quo se mantiene. “No hay más que un partido en Puebla, es el PRI, y podemos decir que de las escisiones del PRI depende la alternancia política; es muy triste, porque uno puede decir cuántos años lleva el PAN y piratearle los candidatos al PRI te habla de que no han hecho su trabajo, ¿cuántos comités municipales tiene?, ¿cuántos militantes tiene?, ¿qué ha hecho en los últimos 50 años?
El revés de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al Congreso, al adelantar la fecha de las elecciones para julio de 2010, “beneficia a Rafael Moreno Valle y ha alterado al PRI, que siempre lleva el juego del tapadismo muy reservado, muy bien cuidado, lo está cambiando y eso bien puede perjudicar a Javier López Zavala; el juego del tapadismo es pudoroso y esto adelanta las cosas y permite que los amarres se estén descomponiendo, porque el delfín del gobernador estaba esperando las cosas hasta noviembre, mientras que para Moreno Valle, mientras más rapidez tenga el proceso político, mejor, porque su figura política se beneficia.”
¿Es posible pensar en la alternancia en Puebla?
Si con esto va a haber alternancia o no, depende de los panistas, de que logren empanizar a Moreno Valle, que en el fondo sigue siendo un priista.
Oposición, inexistente
Para el analista, en Puebla no existe una verdadera oposición que le haga frente al PRI, ya que le falta una mayor institucionalización y organización.
Para entender el nulo peso político que tienen en la entidad la oposición, explicó, se puede usar el Índice de Fragmentación o Número Efectivo de Partidos, hecho a partir del número de curules que tiene un partido político y de su votación.
“Por ejemplo, si compitieran 15 partidos, a la hora de contar sus votos y el número de curules que obtienen, esta fórmula te dice verdaderamente cuántos partidos hay, y en Puebla toda la oposición junta apenas no alcanza el tamaño de un partido político; por eso las reformas electorales van por donde quiera el PRI, pero como trata de mantener el poder del gobernador, son reformas contrarias a lo que sucede a nivel federal”.
En Puebla hay una sobrerrepresentación del PRI en el Congreso estatal y en los cabildos de los ayuntamientos, producto de un modelo de partido hegemónico, “y esto orilla a los partidos de oposición, a Acción Nacional y al PRD, a tener que negociar reformas que van en contra de ellos”.
Es lamentable que los partidos no hayan desarrollado más sus estructuras, que no tengan el capital político para debatirle al PRI, “de ahí la propuesta de Francisco Fraile, el 'Pacto de Loreto', una reforma electoral que desde hace tiempo viene promoviendo pero que nunca se va a concretar, porque no hay forma de ganarle al PRI”.
Puebla • Jorge Machuca